"Escribo porque mi cerebro se comunica mejor con mis manos que con mi lengua. Porque me odio menos escribiendo que hablando. Porque mientras escribo puedo corregir, escoger una por una las palabras y nadie me interrumpe ni se desespera mientras las encuentro. Por un ameno vicio solitario".

domingo, 19 de diciembre de 2010

Navidad, dulce Navidad.

Y es que, hay pocas cosas tan bonitas como volver a sentir el espíritu de la verdadera Navidad.
Sentir que estás en una nube sentado en lo alto del cielo... que nadie puede bajarte de allí y experimentar realmente lo que es la felicidad.
Quizá se experimente poco tiempo pero lo que tengo claro es que pienso disfrutar de ella al máximo para poder decir con fuerza: Si, he sido feliz, he vivido realmente la Navidad, cosa que pocas personas pueden decir. 
No hay nada como sacar la niña que llevo dentro.
A todos los que han hecho que esta tarde haya sido una de las mejores de mi vida,
Gracias de todo corazón.
Gracias porque he vuelto a sentir aquello que, por unas cosas u otras, perdí, el espíritu navideño.

MC#

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