Y es que, hay pocas cosas tan bonitas como volver a sentir el espíritu de la verdadera Navidad.Sentir que estás en una nube sentado en lo alto del cielo... que nadie puede bajarte de allí y experimentar realmente lo que es la felicidad.
Quizá se experimente poco tiempo pero lo que tengo claro es que pienso disfrutar de ella al máximo para poder decir con fuerza: Si, he sido feliz, he vivido realmente la Navidad, cosa que pocas personas pueden decir.
No hay nada como sacar la niña que llevo dentro.
A todos los que han hecho que esta tarde haya sido una de las mejores de mi vida,
Gracias de todo corazón.
Gracias porque he vuelto a sentir aquello que, por unas cosas u otras, perdí, el espíritu navideño.
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